Lugares raros, admirables, sorprendentes… he visto mucho en mi vida, pero nunca un sitio como el Osario de Kutná Hora, una pequeña ciudad cercana a Praga, en República Checa. La Capilla Funeraria de Todos los Santos es algo simplemente ¡¡sorprendente!!
Caminamos por las caprichosas calles de Kutná Hora y luego de visitar la Catedral de Santa Bárbara, la Galería de Bohemia Central, el Puente de Carlos y más, nos acercamos a un sitio especial del que ya había leído algo y que me intrigaba mucho conocer, la Capilla Funeraria de Todos los Santos.

El también conocido como Osario de Sedlec se encuentra en un nivel más bajo que del piso de la iglesia de Todos los Santos, y ahí mismo está el cementerio. Se cuenta que la tan singular decoración de esta capilla está hecha con los huesos de unas 40 mil personas que murieron principalmente por La Peste. Nadie sabe a ciencia cierta cómo se les ocurrió usar los huesos como elemento decorativo, pero sí se sabe que lo realizó Frantisek Rinde allá por 1870 a petición de un monje a quien se le encomendó la tarea de exhumar los esqueletos, debido a que eran demasiados.
El caso es que hoy, este osario es un gran atractivo turístico y hasta me contaron que estrellas de rock algo excéntricas han solicitado permiso para realizar ceremonias como alguna boda en ese lugar, pero no se les ha permitido.
Visitarlo es una experiencia inexplicable, pero lamentablemente y dado que los huesos son de personas que fallecieron allá por los 1400´s, es un lugar que en algunos años no existirá más por el desgaste de las piezas.